miércoles, 19 de noviembre de 2014

ENSALADA DE MANZANA CON SALSA DE YOGURT GRIEGO

Las frutas en ensalada es algo que me gusta, creo que así es una manera facilisima de comerlas y hasta mas "divertido", ademas van muy bien para esos días en los que no te apetece cocinar o no tienes tiempo y quieres huir de la tentación de comer algo "rápido" lleno de grasas... ya me entendéis.
Esta ensalada que os muestro, es para una persona, así que si queréis hacer para mas con añadir mas ingredientes listo.


Ingredientes:
1 manzana
1 zanahoria
1 yogurt griego
Aceite de oliva virgen extra (arbequina)
Vinagre de sidra
Romero seco
Nueces
Pasas
Sal

Prepararemos primero la salsa de yogurt griego. En el mismo recipiente del yogurt añadiremos un chorrito de aceite, otro de vinagre, un puñadito (no muy grande) de romero seco y un poco de sal. Mezclamos con cuidado con una cuchara y reservamos. Si queréis podéis hacerlo todo en un bol, mas cómodo (yo si es para mi sola por ejemplo lo hago en el mismo yogurt....asi mancho menos). Probarla y rectificar del ingrediente que sea preciso hasta que este a vuestro gusto.

Lavamos bien la manzana, la partimos en cuatro, le quitamos el corazón y la laminamos en medias lunas no excesivamente finas.
Lavamos la zanahoria y la pelamos. Con el mismo pelador hacemos laminas finas, no muy largas.
En un bol colocamos una buena cucharada de la salsa de yogurt en el fondo encima la manzana laminada y la zanahoria, añadimos el resto de salsa e incluimos las pasas y las nueces.

Ya estará lista para saborearla. Fácil y sencilla.
Puede ser plato único o como acompañamiento de una carne a la parrilla por ejemplo.


lunes, 17 de noviembre de 2014

COCIDO DE ALUBIAS


Esta claro cuando llega el frío, los platos de cuchara, son los reyes de la mesa, eso es así. Aparecen en escena las legumbre que durante el verano se han consumido menos (se hacen unas ensaladas de alubias o lentejas riquisimas...pero quizás no estamos muy acostumbrados a comerlas en verano o primavera).
Así que empezamos temporada de cuchara con un buen cocido de Alubias, en esta caso con verduritas y chorizo. Pero eso si acompañadas de una alegres "guindillas" en vinagre.



Ingredientes:
500 gr. de alubias (en este caso de las marrones)
1 cebolla
2 pimientos verdes
1 zanahoria
3 dientes de ajo
2 o 3 chorizos (de 10 o 15 cm de largo)
Aceite de oliva virgen extra
Sal
1 litro aprox. de caldo de verduras (también podéis hacerlo con pollo o incluso uno concentrado)

El día anterior pondremos las alubias a remojo. Deben estar así durante 24 horas. Que estén cubiertas. Así se hincharan y podrán utilizarse. No las hagáis directamente cuando están secas, siempre a remojo.

Picamos fino la cebolla, el pimiento verde, en medias lunas la zanahoria y por la mitad los ajos.
En una cazuela ponemos un buen chorro de aceite y pochamos ahí las verduras. 
Añadimos un poco de chorizo, en trozos gruesos o enteros.
Cuando comiencen a dorarse añadimos las alubias (que previamente habremos escurrido del agua en el que han estado en remojo y las hemos refrescado bajo el chorro de agua fría).
Damos un par de vueltas y dejamos rehogar un par de minutos. 
Añadimos el caldo de verduras hasta que las cubra por encima mas o menos un par de dedos y dejamos que empiecen a hervir. 
Bajamos el fuego y dejamos a fuego lento hasta que estén bien cociditas. Esto puede durar una hora, hora y media aprox.
Lo mejor es que vayáis viendo, cogiendo una alubia con una cuchara y aplastarla con otra o con los dedos. Si veis que esta cremosita es que esta en su punto. Rectificamos el punto de sal si fuera preciso.

Lo ideal es que el cocido luego repose unas horas o incluso de un día para otro, pero se puede comer también seguidamente.

Y eso si, yo para mi, acompañadas de unas ricas guindillas...y si son picantes mejor...

A disfrutar.

jueves, 16 de octubre de 2014

GUINDILLAS EN VINAGRE


Si hay una cosa que me pirria, son las guindillas y si son picantes mucho mas, bueno lo confieso soy adicta al picante, me encanta probarlos todos, asi me ha pasado alguna vez, que madreeee mia, pero creo sinceramente que tengo un "aguante" especial al picante, así que no me tumba cualquiera..jajaja.
Ya esta terminando su temporada, pero aun tenemos un montón, en casa nos gusta mucho consumirlas frititas con aove y un poco de sal...mmm que ricas.
Un amigo de mis padres que tiene un huerto cien mil veces mas grande que el mio planta unas guindillas estupendas y como sabe de mi afición, el otro día me regalo un montón, así que en vista de que en unos días los platos de cuchara comenzaran hacer su aparición en casa, nada como preparar una guindillas en vinagre para acompañarlos. Los cocidos con guindillas es lo mejor no creéis?.

Embotar guindillas es muy muy fácil, con buena materia prima y luego tener la paciencia de esperar los meses reglamentarios para que se "cocinen" pues suficiente.

Ingredientes:
Guindillas frescas
Vinagre de vino blanco
Agua
Sal
Tarros para embotar.

Lavaremos muy bien las guindillas y las secaremos.
Llenamos un cuarto del bote (que esten bien limpios) de vinagre de vino blanco, añadimos una cucharadita de sal y rellenamos de agua hasta la mitad aprox. Cerramos y agitamos para que todo se mezcle muy bien.
Abrimos el bote y vamos colocando de la mejor manera posible las guindillas. Algunas tienen puntas mas dobladas asi que con cuidado de que no se rompan vamos llenando el bote hasta ver que ya no cabe ninguna mas.
Si hiciera falta algo mas de liquido lo rellenamos con agua, pero si habeis llenado de liquido hasta la mitad, no os hara falta. 
La proporción del vinagre y el agua es de 50 x 50.
Cerramos el bote y listo. Seguimos asi hasta terminar todas las guindillas.
Los guardais en un despensa o mueble que no le de el calor ni luz directa y esperáis aprox. 2 meses. Asi el vinagre ira actuando para que queden en su punto.



Con las que tienen una forma ya muy rara o algún trozo no esta bien lo que suelo hacer es trocearlas, (eliminando la parte que no vale) mezclarlas con alguna guindilla roja y unos trozos de cebolla, en este caso de cebolla morada de mi huerto. 
Rellenar el bote con la misma proporción de agua, vinagre y la cucharadita de sal. Igual que se hace con las enteras. 
Estas podéis utilizarlas igual que las otras para acompañar un cocido, de picote mezcladas con unas aceitunas y zanahorias...o como queráis. Hay un sinfin de posibilidades.


martes, 7 de octubre de 2014

TOSTA DE HONGOS Y PIQUILLOS

Este fin de semana pasado ha estado lleno de color, el sábado se celebro la Exaltación del Pimiento del Piquillo de Lodosa y el domingo el día del hongo en Elgorriaga, en este ultimo además me nombraron Cofrade de Honor de la Cofradia del hongo y la seta de Navarra, así que os podéis imaginar que ha sido un finde lleno de emociones, pero eso ya os lo contare en mi blog gastroandanzas.

Ante tan ilustres ingredientes, ambos de Navarra, una se rinde y no puede mas que hacerles un homenaje fusionando ambos. Así que aunque sencilla, esta tosta hará las delicias de quien la pruebe.



Ingredientes:
Pan con pimientos del piquillo
Hongos (boletus edulis)
Pimientos del piquillo asados
2 o 3 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Cortaremos unas buenas rebanadas de pan elaborado con pimiento del piquillo (si no lo encontráis podéis hacerlo con pan de leña, hogaza o el que tengáis rico rico).
En una sartén ponemos un chorrito de aove y doramos las rebanadas de pan. Reservamos.
En esa misma sartén incluimos aceite y doramos los dientes de ajo cortados muy menuditos. Cuando empiecen a coger color, añadiremos los hongos que previamente habremos limpiado y cortado.

Los hongos no debéis lavarlos, sino limpiarlos con un trapo húmedo para eliminar la tierra y hojitas que puedan tener y con ayuda de un cuchillo pelar un poco el tronco. Troceáis y listo.

Dejamos hacer los hongos un poco y añadimos los pimientos del piquillo partidos en trocitos. Suelo hacer tiras y de ahí cuadradros. Añadimos un poco de sal.

Cuando veamos que ya están hechos, colocamos montoncitos en cada una de las tostas y emplatamos. Por ultimo espolvoreamos un poco de pimiento de espelette en polvo, esto le dará un toque picante. Si no queréis o no tenéis podéis servirlos tal cual.